SUPERA EL MIEDO A LA MUERTE




Hay muchas clases de miedos de todo tipo, grandes y pequeños. Algunos la mayoría de personas, podemos verlo como algo irreal e ilusorio, pero la persona que lo vive, lo sufre con intensidad.
Otros, son miedos ancestrales que están muy anclados en nuestra mente inconsciente y el la cultura en general. De este tipo, de gran miedo, voy a tratarlo aquí.

El miedo a la muerte, está generalizado en muchas personas de todo el mundo, independientemente de su cultura, religión, clase social...etc. Este miedo tan antiguo como la propia humanidad, tiene además muchos añadidos “negativos” que no hacen más que enturbiar su concepto, aumentándolo y arraigandolo más en el inconsciente colectivo.

Las religiones, como sistema de control de la población, desde muy antiguo han venido alimentando el miedo a la muerte, con muchos tipos de historias, más o menos manipuladas, que resumidamente vienen a decirnos, que si no seguimos los preceptos dictados por la doctrina de la religión de turno, llegado el momento de nuestro fallecimiento del cuerpo físico, nuestro espíritu vagara entre mundos de oscuridad, lleno de culpa y sufrimiento, hostigado por criaturas perversas.

Imaginaos el efecto en las gentes no muy instruidas, ante tales afirmaciones, el terror a la muerte era muy real y palpable en ellos. Se ha vivido durante muchas generaciones con ese miedo en las mentes, que por ello está tan enquistado en el inconsciente humano.

Hoy día, ya superada la superstición religiosa, por una parte importante de la población, el sistema de control de la élite, ejerce sutilmente con películas más o menos realistas, del miedo a la muerte, donde nos muestran lo mismo que las antiguas religiones, espíritus terribles y vengativos, zombis caníbales, monstruos grotescos, vampiros todopoderosos y eternos...etc

El miedo proviene del instinto animal de conservación, muy poderoso que superar cualquier instinto, de esta manera, generar miedo a la población, despierta el instinto inconsciente de conservación, y se maneja así a la población.

Dejando a un lado la manipulación del miedo por parte de las religiones y gobernantes, el miedo a la muerte, también tiene una parte relacionada con vidas pasadas, donde en nuestro inconsciente, esta grabada la información de otras vidas y épocas, algunas de ellas, bastante difíciles y dolorosas, por ello también existe una parte de nuestro ser, que teme que se nos vuelvan a repetir dichas experiencias traumaticas.

Entre una vida y otra, existimos en las dimensiones espirituales, y allí ocurre como en la Tierra, hay todo tipo de seres, con intenciones también de todo tipo, y si hemos experimentado vivencias desagradables en las dimensiones más densas y bajas
.
Y por último, el pensar que una vez morimos, todo se apaga, y ya nada existe, todo es oscuridad infinita por eones y eones.

Aquí tenemos las variables que activan el miedo a la muerte, que son:

  • Castigo divino
  • Mundos con seres grotescos
  • Fin de todo en la oscuridad infinita
  • Repetición de vidas desagradables



Partiendo de la base general que en todo el Universo, una constante fija es el cambio, la transformación y movimiento. Desde eones del pasado, en el Universo nacen estrellas, galaxias, planetas...etc que se van transformando, tienen una vida más o menos larga, y acaban por morir, colapsar, y de su esencia, de su composición, se vuelven a formar nuevos planetas, estrellas y galaxias.

También ocurre esto mismo en nuestro planeta Tierra como parte integrante de ese Universo. Nacen volcanes de la nada, creando islas. Cuando las placas continentales se mueven, nacen mares y se elevan nuevas montañas, y en ellas, nuevos valles, con sus ríos y lagos. También desaparecen erosionadas las montañas, creando llanuras y desiertos, territorios enteros, los engullen los mares hasta desaparecer, todo es un perpetuo cambio y transformación.

Los seres vivos, plantas, animales y el ser humano nos afecta igualmente la variable del cambio. Desde el momento del nacimiento de una criatura, inexorablemente llegará un día que dejará de existir como tal, solo varia la cantidad de tiempo, dependiendo de la especie, pueden vivir días, como algunos insectos, y miles de años, como ciertas especies de árboles.

El ser humano es uno de los animales más longevos, debido a su, generalmente calidad de vida, hoy en día se supera fácilmente las edad de 100 años. Sin embargo, el miedo ancestral a la muerte, continua estando muy vivo en nuestras mentes.

Cuando acontece el fallecimiento del cuerpo, nuestro espíritu, la parte energética, “sale” del cuerpo físico, y seguimos existiendo igual que ahora, pensamos, sentimos y podemos vernos. Podemos estar desde unos instantes en la realidad física, como horas, días o semanas, preparándonos para ir a las dimensiones espirituales, o bien quedarnos por meses o años aquí, entre los “vivos”, bien sea por apego emocional, o por el miedo a irnos al lugar que corresponden a las almas.

En esos momentos, somos asistidos generalmente por familiares y amigos estimados que partieron antes, o por seres de la dimensión donde vamos a ir, para ayudarnos a irnos con ellos.

Existen multitud de dimensiones espirituales, que no son más que otras Tierras, que se solapan unas a otras, separadas entre si. Son mundos definidos por la vibración, a más evolución emocional, mejor y más cómodo es ese mundo, con sus naturalezas, habitantes, ciudades y distribución parecida a la de aquí. Allí no existe el tiempo ni el espacio, ni hambre ni sed, ni calor ni frio, ni enfermedad ni dolor, todo es armonía, concordia y paz.

A si vez, existen mundos de vibración baja, donde ciertamente la naturaleza es grotesca, como sus habitantes, toscos y brutos, y las ciudades, como los barrios marginales de la Tierra. Existe la violencia y el dolor y el maltrato entre unos y otros.

Cada persona, irá a al mundo que le corresponde, según su vibración, su madurez y equilibrio emocional, por ello depende mucho lo que aquí nos cultivemos, depuremos sentimientos y emociones, y seamos seres amorosos y compasivos, así iremos a mundos así.

Si estás leyendo esto, es porque ya tienes capacidad de discernimiento, y estás en el camino de la evolución emocional, e iras a esos mundos agradables y apacibles, y con la conciencia despierta aquí el la tierra, decidirás de manera equitativa y pacifica, si quieres volver a encarnar en esto u otros planetas, para vivir las experiencias que decidas.

Somos seres eternos, con grandes capacidades, como vivir en varios cuerpos, en diferentes planetas, en diferentes dimensiones, en diferentes épocas. Somos seres conscientes de pura energía, nunca desaparecemos, nos transformamos y vivimos de maneras muy diferentes, subiendo de vibración, y accediendo cada vez a mundos mas puros y elevados, y al parecer, no hay limites en experiencias y evolución. Todo el trabajo interior que realicemos aquí, es lo que nos elevará por esos mundos, y sin miedo, con confianza, fe y amor, llegaremos a experiencias y existencias tan maravillosas, que escapan a la mente humana. Esta vida humana es muy valiosa, para aprender de ella, y dejar atrás ese miedo a la muerte, que es irreal, ficticio, que nos bloquea y nos hace dudar. Sustituirlo por el amor a nosotros mismos, a las demás criaturas vivientes, y a todo el Universo entero, nos dará la clave, para ser inmensamente dichosos para toda la eternidad.

Dedicado a mi amigo Carles.

Daniel Garcia Ruiz

Comentarios

  1. Muy buena reflexión, el mundo material hace que la gente se despiste del espiritual y no se dedique realmente a lo que hemos venido, a evolucionar para vivir en aquellos mundos donde reina la paz y la tranquilidad. Cuando estamos allá arriba tenemos una misión y cuando bajamos aquí esa misión se nos olvida y tenemos que recordar para que hemos venido y evolucionar. No es tarea fácil y por lo que se ve, es tarea de unos pocos.

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